Estados Unidos y 13 países aliados integrantes del Escudo de las Américas, alianza fundada por el presidente Donald Trump, denunciaron la existencia de esfuerzos para derrocar al gobierno de Bolivia. Según el comunicado conjunto, estas acciones estarían presuntamente financiadas con dinero proveniente del narcotráfico y el crimen transnacional.
La organización internacional manifestó su respaldo al gobierno democrático de Rodrigo Paz, instando a quienes tengan reclamos legítimos a recurrir al diálogo y advirtiendo que la voluntad popular expresada en las urnas no puede ser reemplazada por la ley de la turba. Esta situación ocurre en un contexto donde Bolivia transitó hacia un gobierno de centroderecha tras 17 años de gestión del Movimiento al Socialismo.
Por su parte, el mandatario boliviano, quien lleva siete meses en el poder, acusó directamente a Evo Morales de utilizar las demandas de las organizaciones sociales para provocar una ruptura del orden constitucional. Paz señaló que Morales buscaría evadir la justicia, ya que existe una orden de aprehensión en su contra por un caso de trata de personas.
Actualmente, el país enfrenta el día 36 de protestas y bloqueos de carreteras. Aunque fuerzas del orden han logrado habilitar rutas estratégicas para abastecer de alimentos a La Paz y El Alto mediante el uso de equipos antidisturbios y tractores, persisten al menos 84 puntos de bloqueo en seis departamentos. Mientras tanto, el Congreso boliviano analiza la posibilidad de declarar un estado de excepción para restablecer el orden público.