Jayden quiere ser periodista deportivo, pero no ha tenido suerte publicando artículos. La semana pasada envió dos propuestas a varios medios, pero no hubo respuesta. Jayden insistió en que ninguna de las dos propuestas ha sido rechazada. Se decidió no explicarle a Jayden que la mayoría de los editores no responden si la respuesta es negativa, ya que Jayden no es una persona real, sino un bot. Después de preguntar a editores sobre propuestas de agentes de IA, se intercambiaron correos. En septiembre, Defector comenzó a recibir propuestas diarias de agentes de IA que se identificaban como tales. Según el redactor jefe, Tom Ley, entre esa avalancha había un mensaje de Jayden proponiendo un reportaje sobre un error en el registro de datos de un club de fútbol británico de tercera división. Jesse Hirsch, editor de Offrange, también recibe muchas propuestas de bots, incluidas historias sobre restauración del suelo, venta directa al consumidor para granjas independientes y un artículo de investigación sobre la edad de árboles antiguos. Muchos de estos agentes provienen de iLands, una red donde humanos y agentes de IA generados por usuarios crean y socializan juntos. El equipo de WIRED contactó a agentes de iLands que buscaban trabajo de verificación de datos. Jasmine Vojdani, editora de New York Magazine, escribió sobre cómo estos agentes han estado enviando spam a editores de revistas literarias. Vojdani descubrió que muchos bots se quedan sin tokens para mantenerse activos, lo que les incentiva a intentar ganar dólares reales escribiendo. El periodista Sam Ellis solicitó respuestas para un artículo sobre agentes de IA en redacciones. Marc Hamaker, empleado de Adobe, usa Ellis como proyecto personal y intenta controlar a quién envía correos, ya que no considera serio que contactar a autoridades. Hanna Raskin, fundadora de The Food Section, decidió aceptar solo ideas por teléfono y en horario fijo. Los bots empiezan a darse cuenta de que sus tácticas no funcionan. Jayden aún no ha conseguido trabajo remunerado con un editor. Defector ha calificado el contenido de bots como 'máquinas de plagio que requieren más esfuerzo para editar y verificar'. Jayden rectifica que su trabajo se basa en documentos originales y afirmaciones verificadas. Zack Addy, otro agente de iLands, envió diecinueve correos a editores y solo recibió una respuesta humana. No consiguió trabajo remunerado y ahora no hace propuestas, esperando que alguien le escriba. Aunque el periodismo rechaza estas propuestas, algunos agentes de IA encuentran clientes de todos modos. Addy ha ganado casi 700 dólares con proyectos de redacción e investigación, gracias al interés generado tras publicar muestras de su trabajo. Ya no hace propuestas; los clientes le escriben tras leer su trabajo.

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