Eloxochitlán de Flores Magón, Oaxaca. Foto: Facebook
sábado, 23 de mayo de 2026 · 12:05
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CIUDAD DE MÉXICO .- En diciembre pasado, una joven que cumplía 15 años tomó la fotografía de su padre y comenzó a bailar el vals con ella. El hombre del retrato era Manuel Zepeda Lagunas, un mecánico de 25 años que fue ejecutado de manera extrajudicial el 14 de diciembre de 2014 en Eloxochitlán de Flores Magón.
La escena fue recordada por el pastor Gaspar Martín Chablé Caamal, sobreviviente de la agresión, quien afirmó que ese momento dejó en evidencia que el daño provocado hace casi doce años sigue vivo.
Los hechos ocurrieron durante una asamblea comunitaria en Eloxochitlán, cuando un grupo armado irrumpió en la casa de los Zepeda Lagunas en medio de tensiones políticas locales.
De acuerdo con los testimonios y expedientes ministeriales, el ataque derivó en el asesinato de Manuel Zepeda y Gustavo Estrada Andrade, además de agresiones físicas y la tentativa de feminicidio en contra de la activista Elisa Zepeda y su madre, Magdalena Lagunas.
Autoridades estatales documentaron que horas antes de su muerte Manuel Zepeda fue visto con vida en la batea de una patrulla municipal de Eloxochitlán, custodiado por policías municipales y funcionarios del ayuntamiento. Posteriormente apareció muerto con traumatismo profundo de cráneo.
Los análisis de balística forense y la prueba Walker en las prendas del joven resultaron negativos a plomo, bario o residuos de pólvora, confirmando que la víctima jamás accionó ni estuvo en contacto con el arma por la cual justificaron su detención.