Sheinbaum y Rochas Moya. Caso Sinaloa, herencia de López Obrador. Foto: X/@rochamoya_

sábado, 23 de mayo de 2026 · 07:00

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“… si queréis vivir tranquilos, recibid del Estado sólo lo que las leyes y los hombres os asignen.” (N. Maquiavelo: Historia florentina, libro IV, 16).

Las decisiones que los seres humanos adoptan se hacen debido a que esperan, fundada o infundadamente, alcanzar algún beneficio; decidir por alguna opción implica también la posibilidad de sufrir algún daño, que es una afectación en el patrimonio o un perjuicio, que es la privación de una utilidad.

Cuando Rubén Rocha Moya optó por realizar las acciones que ahora lo ponen en entredicho, como hombre mayor de edad, posiblemente ponderó, cuando menos, dos posibilidades: la primera, alcanzar un beneficio; y la otra: poner en riesgo su persona, bienes, familia y su crédito en la sociedad. Vistos los niveles en que se movía, en cada jugada que hacía, estaba de por medio todo. Jugó y, al parecer, perdió.

Rocha Moya, ahora gobernador con licencia, en su momento debió considerar el mayor número de posibilidades que se le presentaban para crecer políticamente. Una de ellas, la que en su momento se le presentó: apoyar sin límites, es decir con su persona, patrimonio y relaciones, buenas e inconfesables, a AMLO y a Morena. Las siguientes decisiones fueron: el grado en que lo iba a apoyar y si ello implicaba la posibilidad de comprometer, a futuro, su libertad y su patrimonio.

Todo apoyo que Rocha brindaba implicaba la esperanza de obtener un beneficio; éste estaba en proporción a lo que él invertía, legal o ilegalmente.

Optó por jugársela y hacerlo sin límites. Los que recibieron su apoyo, en su momento, lo llevaron a ocupar diferentes cargos públicos; al hacerlo supusieron que era confiable y que, en ninguna circunstancia, revelaría el grado de colaboración que mutuamente se daban.

En su momento otra decisión a la que tuvo que enfrentarse Rocha fue contender o no por la gubernatura del estado de Sinaloa; una vez que se decidió a jugarla, él y sus padrinos: AMLO y Morena, optaron por ganar y hacerlo a como diera lugar. Él seguramente se dijo: “Si me meto, es para ganar; de otra manera mejor no compito.”

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