Sheinbaum. Una reforma para blindar la elección judicial . Foto: Miguel Dimayuga
viernes, 29 de mayo de 2026 · 12:35
La presidenta de la República, de nueva cuenta, ejerció la facultad de iniciar leyes ante el Congreso de la Unión; propone otra modificación a la Constitución. Es la iniciativa de esta semana. Esperemos a ver qué ocurre para la semana que entra. Pudiera ser la iniciativa que eleve al nivel constitucional la prohibición de extraditar a Rubén Rocha Moya y que también disponga que, por ningún concepto, se prive de su cargo al invisible senador Enrique Inzunza.
La presencia del ministro en retiro Arturo Zaldívar en la Comisión redactora de la iniciativa de reformas a la Constitución de esta semana, que tiene que ver con el Poder Judicial de la Federación y las entidades, indica que la consejera Jurídica de la Presidencia, María Luisa Albores, Clara, Ernestina, Citlalli, Luisa María o como se llame, no dio el ancho para elaborarla.
A ella la salieron de Morena por su falta de liderazgo. Se guardaron las formas: no se le destituyó, como se lo merecía. Se le promovió bajo el expediente de que es 90% fiel al movimiento y 10 % competente para ejercer el cargo.
Qué pena, la propuesta eliminará un motivo fundado de burla y risa, tanto en los medios, como entre los profesionales del Derecho.
Se habla de que la reforma es contradictoria; lo es, pero no importa, en el caso de la Presidencia de la Corte prevalecerá la ley posterior: Lex posterior derogat priori. No le muevan nada; déjenla tal cual. Así como se las gastan, son capaces de cometer otros y más graves errores.
La iniciativa, de manera innecesaria, entra en detalles; hacerlo es propio de la legislación secundaria, no de la Carta Magna (v.g. artículos 96, 98, 116 y 122, entre otros). Ni modo. Ya estamos acostumbrados a que en lugar de tener una buena Constitución Política, breve, clara e imperativa, tenemos un mal reglamento fundamental: confuso, detallado y contradictorio.