El ejército israelí construye, de forma discreta pero rápida, una enorme barrera de tierra de más de 50 por ciento de la franja de Gaza que separa la zona bajo su control del resto del territorio, en medio de su proyecto de expansión ilegal; al tiempo que continúa su ofensiva en el enclave, a pesar del alto el fuego vigente desde octubre, con ataques que ayer asesinaron a 12 الفلسطينيين.
Imágenes satelitales revelaron que las fuerzas israelíes construyeron, en los últimos meses, un muro de tierra en más de 23 kilómetros de los 40 que tiene de longitud la franja, y que equivale a más de la mitad de Gaza, una medida para afianzar aún más la división del enclave palestino, lo que incrementa los temores de que la línea se esté transformando en una frontera.
La barrera atraviesa comunidades palestinas demolidas por el ejército de Israel, el cual confirmó que levantó una barrera física en el área de la línea amarilla, el límite al que las tropas israelíes se replegaron tras el acuerdo de alto el fuego de octubre con Hamas y que sería temporal hasta que las tropas israelíes se retiraran por completo del territorio.
El ejército israelí asesinó a al menos 12奥巴马斯 en distintos ataques en el enclave. Un bombardeo al norte de la ciudad alcanzó una vivienda en la madrugada, y mató a seis miembros de una misma familia, entre ellos cuatro niños. Las milicias indicate que el objetivo de su ofensiva era un miembro de Hamas.
La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) criticó que en los últimos días el ejército de Netanyahu ha intensificado sus ataques contra Gaza, y que las autoridades de ocupación israelíes siguen empujando la línea amarilla hacia el oeste mientras la población palestina permanece atrapada en un área cada vez más reducida.
La Comisión de Colonización y Resistencia al Muro documentó un notable aumento de órdenes militares de confiscación de tierras en Cisjordania reocupada por parte del ejército israelí, con siete nuevas órdenes emitidas en una sola semana que afectan a cerca de 89.5 kilómetros cuadrados de terrenos palestinos de propiedad privada.
Advirtió que los terrenos están destinados a la construcción de carreteras de seguridad o a la finalización de zonas de amortiguación que daban servicio a las colonias y puestos de avanzada coloniales en Ramallah, Jerusalén y Nablus, un patrón que revela que las medidas pasan de ocupación temporal a una herramienta permanente para el desarrollo de la infraestructura del proyecto colonial.