VSVIO Home lleva la brasa profesional al Día del Padre

Para Roberto Alcocer, el humo no es un residuo de la cocina al fuego, sino un ingrediente. En entrevista con El Economista, el chef explicó que esa idea está en el centro de VSVIO, la marca mexicana de hornos de brasa con la que busca acercar al hogar una técnica asociada con restaurantes de alta gastronomía. En el marco del Día del Padre, VSVIO presenta una nueva imagen y fortalece la promoción de VSVIO Home, un modelo compacto pensado para quienes quieren cocinar en casa con mayor control de temperatura, sabor y eficiencia. La propuesta, dijo el chef, no consiste sólo en vender un horno, sino en crear una experiencia alrededor del fuego. “El humo es un ingrediente”, afirmó Alcocer. “La cocina mexicana de siempre ha llevado humo; ese sabor de la cocina de la abuela, de la cocina de casa, viene de estufas de leña y de técnicas ancestrales”, dijo.

Origen técnico

La historia de VSVIO nació de una necesidad práctica. Alcocer recordó que durante sus prácticas en España conoció los hornos de inspiración vasca, equipos cerrados que trabajan con carbón y permiten cocinar a altas temperaturas. Sin embargo, traerlos a México resultaba costoso, principalmente por el flete y la importación.

El horno residencial de VSVIO lleva la técnica de brasa profesional al hogar, con diseño compacto y calor controlado.

“El primer prototipo no funcionó como esperaba. Fue un fiasco; se prendió y nunca se volvió a cerrar la puerta”, dijo. Pero ese intento abrió un proceso de mejora técnica que derivó en una herramienta más precisa para restaurantes y, posteriormente, para el hogar. A diferencia de una parrilla abierta, el horno de brasa funciona como una cámara cerrada, lo que permite conservar calor, regular la entrada de oxígeno y controlar la salida de humo. Para Alcocer, ese control es clave porque demasiado humo puede amargar o dominar el producto. El horno brinda mayor temperatura, pero controlada, permitiendo cocinar más rápido los ingredientes sin que el humo rebase el sabor.

Eficiencia y sabor

Según la marca, el diseño del horno permite reducir el consumo de carbón hasta en un 50%, frente a sistemas abiertos donde el ingreso constante de oxígeno acelera la combustión. En restaurantes, esa eficiencia se traduce en velocidad de servicio. “Un ostión lo puedes gratinar en minuto y medio y un rib eye a término medio puede estar listo en ocho minutos”, dijo. En casa, la clave está en aprender a manejar la brasa. “Mucha gente cree que cuando recién se prende el carbón es cuando da más calor, pero no; es cuando la brasa ya está lista”, explicó. Cada comprador recibe orientación para aprovechar el equipo.

VSVIO Home surgió durante la pandemia, cuando los restaurantes estaban cerrados y muchas personas comenzaron a cocinar más en sus hogares. “Vi que la gente hacía tutoriales y cocinaba en casa. Había que mantener viva la empresa y seguir pagando a nuestros ingenieros”, recordó Alcocer.

El modelo doméstico conserva la lógica del horno profesional, pero está adaptado a un uso residencial. El chef reconoce que no tiene el mismo calibre de acero que un equipo de restaurante, pero mantiene la esencia: cocinar con carbón o leña, controlar temperatura y experimentar. “Es un juguete para casa, para el parrillero, para quien le gusta cocinar”, dijo. En el horno pueden prepararse carnes, pescados, mariscos, vegetales, pizzas, pan y postres. La marca identifica oportunidades en regiones donde el asado forma parte de la cultura, como Nuevo León, Chihuahua, Coahuila, Sonora y Sinaloa, y también ve fortaleza en Ciudad de México.

Este Día del Padre, VSVIO apuesta por un regalo que no se agota en el objeto: encender la brasa, cocinar con técnica y reunir a la familia. El horno permite “regresar al origen de la cocción sobre el fuego”, con herramientas diseñadas para el presente.

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